BOLETIN ANUAL DE LA COFRADIA
"NAZOREO"
(1999)

3. PASION, MUERTE Y.. ¿RESURRECCION?

PORTICO
Estamos de nuevo ante los días en que celebramos la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo. Son días especialmente intensos para la fe, sobre todo para quienes nos sentimos cofrades. Como todos los años, el Viernes Santo, después de adorar la cruz en la celebración de la Muerte del Señor, haremos estación de penitencia por las calles de Albox con nuestros titulares : Ntro. Padre Jesús Nazareno, María Santísima de la Redención y el Santo Entierro de Cristo, expresando públicamente nuestra fe, y manifestando nuestra esperanza en la resurrección de este Cristo que ha muerto por nosotros.
Dentro de los actos que realizamos en Cuaresma, como preparación para vivir más intensamente la Semana Santa, además del tradicional Quinario a Ntro. Padre Jesús, y del Pregón de Semana Santa, este año como novedad, sale a la luz un boletín editado por nuestra cofradía. Éste quiere ser vínculo de unión y cauce de expresión de todos los cofrades.
Este primer número de "NAZOREO" sale a la calle gracias al empuje de muchos que lo habéis solicitado y sugerido.
Como podéis suponer, los comienzos son duros, o acaso ¿no lo fueron hace 20 años cuando se le volvió a dar el empuje que esta y otras cofradías de Albox se merecían ?. Hemos llamado a muchas puertas, y casi todas e han abierto muy gustosamente, esto es ilusionante, y por ello os damos a todos las gracias, al tiempo que esperamos que sigáis colaborando, cada uno en la medida de sus posibilidades, con este proyecto. Pero queremos que también vosotros, cofrades y simpatizantes de la cofradía Llaméis a la puerta de este boletín, ya que es de todos lo que nos sentimos miembros de la Iglesia y de los "moraos".
Esperamos que no sea el primer y último número, sino que con el tiempo se consolide como el gran medio de expresión y formación de la cofradía.

SALUDO DEL HERMANO MAYOR
Queridos Cofrades:
Cuando en la Asamblea General celebrada el 15 de Enero de 1979, me disteis vuestra confianza para presidir nuestra Cofradía, fue para mi uno de los días mas felices de mi vida.
Desde entonces paso a paso, con el transcurso del tiempo he podido comprobar que a pesar de las obligaciones personales contraidas, nunca hubiera podido llegar a ninguna parte, sin el buen equipo de colaboradores que me han apoyado en todo momento y que forman la Junta Directiva, y sin el respaldo de un amplio porcentaje de hermanos y amigos de la Cofradía.
Entre todos hemos logrado un reto demasiado importante, que hace 20 años se nos antojaba difícil, porque nos hemos dedicado a un trabajo incondicional, y sin duda, porque hemos contado con el apoyo, la fuerza e ilusión que nos da sentirnos amparados por Nuestro Padre Jesús Nazareno. Durante el curso de estos años muchos proyectos hemos visto realizados. Destacaré solo el mas importante de todos, cual es la incorporación de la Imagen de la Virgen al culto general de la Cofradía bajo la advocación de María Santísima de la Redención, hecho que constituye un hito histórico singular.
Recientemente hemos celebrado el 140 aniversario de la creación de la Cofradía de Jesús, como tal, y en ese largo tiempo ha habido muchos años de entrega de hombres y mujeres, que han hecho de nuestra Cofradía ejemplo a imitar y que han dado testimonio del incuestionable principio por la que fue creada: celebrar los Misterios Sagrados de la Redención, teniendo como Santo patrono la imagen de Jesús Nazareno.
Desde estas líneas que, como saludo especial, dirijo a los cofrades y amigos de la Cofradía, quiero dar las gracias a todos cuantos han colaborado de una u otra forma en su engrandecimiento, y a todos los que han atendido mis peticiones de ayuda y esfuerzo, que ahora solicito nuevamente para el buen éxito de este Boletín que pretende ser la voz escrita del espíritu cofradiero de los moraos, y por cuya colaboración les anticipo mi mas sincero reconocimiento.
Un abrazo para todos
Victor Jimenez Sanz

PASIÓN, MUERTE Y ...¿RESURRECCIÓN?
LA
SEMANA SANTA EN LA LITURGIA
El año litúrgico nos ofrece a lo largo de 365 días diversas fechas
para rememorar la vida de Jesucristo. Hace poco celebrábamos la Navidad,
momento de festejar el nacimiento de Jesús, y también época de reencuentros
familiares, de fiesta y de propósitos ante el nuevo año. Tras este periodo
vino el "tiempo ordinario", tiempo de esperanza -de ahí el color
verde en las celebraciones- y casi seguido, la cuaresma, que significa
"cuarentena". Son los 40 días de preparación previos a la Pascua,
con el pórtico del Miércoles de ceniza: "polvo eres, y en polvo te
convertirás".
Las
celebraciones principales del cristianismo tienen lugar en la Semana Santa, que
comienza el Domigo de Ramos con la Entrada de Jesús en Jerusalén y se centran
en el llamado Triduo Pascual, donde se celebra:
La Última Cena de Jesús con sus discípulos y la institución de la Eucaristía
y el Sacerdocio.
La muerte de Jesús con el oficio de Viernes Santo en el que se adora la cruz.
Culmina con la Vigilia Pascual, celebración principal del cristiano a lo largo
del año; tal es así, que durante muchos siglos era la única celebración
anual. En ella celebramos que Jesús ha muerto por nosotros, pero es resucitado
por el Padre.
En la Vigilia Pascual renovaremos nuestras promesas hechas en el bautismo. Tan
importante es esta celebración que en la liturgia se prolonga durante 50 días,
hasta la venida del Espíritu Santo en Pentecostés.
VIVENCIAS
DE SEMANA SANTA EN ALBOX
La
Semana Santa en Albox tiene una serie de elementos que podemos considerar
propios, ya que, al igual que la Navidad es tiempo de reencuentros y retornos,
aunque con otros matices que la diferencian de ésta. Es la Semana de Pasión,
es la semana de las Procesiones. Es la semana en que nos sentimos cofrades.
Donde todo el mundo sabe de qué cofradía es el otro, es semana de triduos y
quinarios, es semana de carreras con flores, con túnicas, con capirotes, semana
de limpieza de enseres, semana de arreglos en la parroquia hasta bien entrada la
madrugada.
Llega el jueves. Los oficios, los
ejercicios, y los primeros ruidos de tambores en las calles. Son los primeros
compases de la semana (aunque algunos ya llevemos escuchándolos desde final del
verano) que anuncian la presencia en la calle de Ntra. Sra de los Dolores, espléndida,
solemne, y del Cristo atado a la Columna.
El viernes amanece con sabor a tambor y corneta, con el tacto de las flores
frescas de los tronos y el ruido de los anderos de la cofradía de San Juan, que
bajo un espléndido sol toman las calles de su barrio por unas horas. Después,
comida rápida y a los oficios. Éstos terminan con una mezcla de adoración a
la cruz y el desconcierto de una celebración "sin misa", los tambores
en la calle. Comienzan a llegar los cofrades de los blancos y salen en riguroso
orden.
A partir de este
momento, en las casas de los moraos comienzan las carreras, las prisas, "¿dónde
están mis guantes?", "¿a qué hora salimos?", "La teja no
me queda bien", "¿dónde está tu hermano? Mira que se lo dije, que
siempre llega tarde..." Y de aquí, con el bocadillo por la calle, a la
parroquia. Nervios, espera...
Todo comienza a calmarse con la plegaria y la invitación del consiliario para
salir con recogimiento, con espíritu penitencial y en oración. Comienza el
momento tan esperado y casi sin darnos cuenta, entre un cúmulo de emociones y
nudos en la garganta al mirar la cara a nuestras imágenes, catequesis de la
vida de Jesús para todo el pueblo.
Termina la procesión, y la voz ronca del andero: ¡¡HASTA EL AÑO QUE VIENE!!.
¿cómo hasta el año que viene? ¿cuándo se celebraba la resurrección? ¿y
esas celebraciones tan importantes?. Por cierto, ¿hasta el año que viene?.
RETOS
PARA LA COFRADÍA DE NTRO. P. JESÚS NAZARENO
Todas las personas tenemos la tentación de quedarnos en lo plástico, en
lo visual. La Semana Santa, y sobre todo en Andalucía, es uno de los momentos más
bonitos y emotivos del año, donde se mezclan los sentidos y las emociones, con
la fe y las creencias. Pero esta vivencia ha de ir acompañada de las
celebraciones con la comunidad, porque no debemos olvidar que las cofradías
somos Iglesia, que somos grupos que surgen al calor de una comunidad humana y
creyente. Durante muchos años, la Hermandad de Jesús ha sido la encargada de
preparar los cultos de Semana Santa y de los relacionados con el Santísimo,
mostrando su vocación de cofradía que celebra de modo especial la muerte de
Jesús y la resurrección.
Nuestra
cofradía, como miembros de la Iglesia de Almería tiene, a partir de ahora,
junto al resto de la diócesis un reto. Éste es hacer presente, tanto en sus
miembros como en su espíritu, el recien concluido Sínodo Diocesano.
Debemos hacer nuestro, el mensaje del Sr. Obispo a las cofradías (pg. 4), donde
plantea un doble reto. Por un lado, el catecumenado de adultos, reflejado en un
proceso de formación permanente, y por otro la do volver a dar a la familia la
importancia que le corresponde, siendo ésta, semilla de la fe cristiana, y
fuente de valores, tanto personales como sociales.
Partiendo
de este doble reto, ¿qué puede aportar nuestra cofradía a la iglesia
almeriense y a la sociedad en general?. Busquemos, tanto en nuestras raíces
como en nuestro presente, mirando hacia el futuro. En este proceso de búsqueda
y reflexión, no debemos perder de vista por qué fundaron nuestras generaciones
anteriores ésta hermandad.
La
Cofradía surgió hace 141 años como Hermandad de Jesús, procedente de la
hermandad del Santísimo, tal y como se refleja en la primera de las bases de
esta hermandad, surge para "tributar
culto y omenaje a Dios, como supremo Acedor y solemnizar las festibidades que
como documentos Sagrados y auténticos, perpetuan la memoria de los Misterios de
la Redenpción del jenero Umano" (Hermandad de Jesus. Libro 1º. 1858).
Leyendo este pasaje, tan importante en
nuestra historia, podemos acercarnos un poco al por qué de fundar una
"hermandad" en Albox. Son dos los objetivos principales que se
marcaron hace 141 años.
Un primer objetivo es dar culto a Dios como creador de todas las cosas. Es un
dato básico, el gran punto de referencia. Aquí la hermandad se destaca como
grupo cristiano y perteneciente a un grupo que tiene en común una creencia que
marcará las vidas de muchas personas, a pesar de otras diferencias, tanto
sociales, como políticas o económicas.
El segundo objetivo y como declaración de intenciones es para centrar la actividad de la cofradía. Esta se va a situar en torno a las celebraciones y momentos en que la liturgia revive los momentos en que Dios se hace presente, de un modo especial entre nosotros con su redención.
Estos
momentos, tal y como se reflejó en 1858 son "documentos
Sagrados y auténticos", de manera que nuestra labor como auténticos
cristianos ha de ser la de dignificar y mimar lo más posible estas
celebraciones, con nuestra participación y viviéndolas de forma auténtica.
Tomás Jesús Pardo Navarro