Quiero dedicar
esta Web, y las horas de sueño invertidas, a todos los
socios de La Dorada, quienes me han hecho
participes de su enorme ilusión y me han acogido en su
gran familia.
Aprovecho esta oportunidad para felicitar a Tristán por
haber quedado el primero en la clasificación final 2003
y a Robustiano por su segunda posición; y quiero
significar las espléndidas noches que he compartido con
mis dos amigos,
espero que sean muchas más.
A mi amigo Pepe Rubio quiero agradecerle, de corazón,
todo lo que me ha enseñado y espero y deseo que solo sea
una ínfima parte de lo que le resta por enseñarme y
para no ser egoísta, por enseñarnos a todos (Pepe tu
vales mucho).
De mi amigo Maxi quiero destacar sus sabios consejos y lo
buena persona que es y espero verlo el año que viene con
su hijo de compañero. Es una suerte poder compartir con
nuestros hijos momentos tan especiales.
Como no mencionar los detalles que honran a Pavón quien,
entre otras cosas, el primer día, sin conocerme, me
brindó dos bajos de línea (de tres anzuelos) para el
concurso. Fue el primero en demostrarme que en este club
todos somos una familia; ese detalle nunca se olvida.
A Mari de la Nautica El Molino agradecerle su
infinita paciencia y el trato tan fenomenal que siempre
tiene conmigo y, como no, a Diego su sabia orientación y
el tiempo que me dedica.
Destacar la excelente campaña que han realizado
Francisco Benítez y Ginés y como nos han tenido a todos
casi sin aliento, pendientes de la clasificación, hasta
el último momento.
Guardo en mi memoria los especiales ratos que he
compartido con mi amigo Ton Waslander, un pescador muy
fino y mi compañero este año en un par de concursos,
momentos que bien han valido la pena, aunque no nos
acompañara la suerte.
A Miguel Soler hay que reconocerle que siempre esté al
pie del cañón, y desearle que el año que viene le
acompañe la suerte y pueda estar mas arriba, que bien se
lo merece.
A José Antonio, a Fausto y a José Miguel, animarles
para que sigan viniendo, tienen mucho que aportar y
compartir con todos.
A Raimundo le deseo más suerte para el próximo año y
si el mérito estuviera en el entusiasmo con el que se
actúa, merecería, sin duda, la posición de honor.
Y a mi amigo y paisano Francisco Sirvent, mi compañero
en el último concurso, quiero darle las gracias por
contagiarme su ilusión y sus ganas de seguir mejorando,
así como que aceptara ser mi compañero para el próximo
año. Que se preparen todos
Esta Web va por todos vosotros y muchas gracias por
vuestra amistad.
Luis Aurelio Pérez © 2003

|